El presidente de AEGAL y director de la revista Shangay, Alfonso Llopart, pide 600€ a los artistas para poder actuar o tener un espacio de una hora en el Orgullo de Madrid, según una información publicada por El Confidencial.

La Asociación de Empresas Profesionales de Gays y Lesbianas de Madrid (AEGAL), y más concretamente, su director Alfonso Llopart, se ha visto envuelto en la polémica tras la publicación de mensajes en los que pide a algunos artistas y/o promotores 600 euros para poder actuar o pinchar música una hora en alguno de los escenarios del Orgullo de Madrid. En el caso de ser miembro de AEGAL, el precio se reduce a 360 euros.

Mensaje de whatsapp de Alfonso Llopart con un promotor en el que le comunica el importe de 600€ por tocar en el orgullo de Madrid. Cortesía de El Confidencial.
Mensaje de whatsapp de Alfonso Llopart con un promotor en el que le comunica el importe de 600€ por tocar en el orgullo de Madrid. Cortesía de El Confidencial.

Esta noticia, publicada en El Confidencial arroja luz sobre ciertas prácticas que llevan siendo criticadas por muchos artistas durante el Orgullo.

La entidades de MADO reciben una ayuda económica para la realización del Orgullo, el cual es repartido de la siguiente forma: 25.000 euros para Aegal, 50.000 para Cogam y otros 50.000 para FELGTB. Es importante destacar que FELGTB y COGAM tienen una organización distinta de la de AEGAL; éstas destinan su dotación a la realización de actividades culturales (La Culta, etc), cartelería, la organización de la manifestación y el escenario de Colón, el cual está sólo está el día 6 de julio. El resto de escenarios y su gestión para con los artistas sólo los gestiona AEGAL.

Aquí la paradoja se encuentra cuando AEGAL, que según el Ministerio de Hacienda es una “persona jurídica que no desarrolla actividad económica”, pida ese dinero a los artistas. Detrás de esto hay una completa falta de gestión y vigilancia de cómo se gestiona el Orgullo de Madrid, el cual sale del erario público; en el que no existen auditorias de todo ese dinero desde 2011 y tampoco sabemos si los beneficios van a deparar directamente a causas en favor del colectivo.

Uno de los anhelos del anterior consistorio de Carmena por parte de los colectivos y activistas más críticos en cuanto a la gestión del Orgullo, era una reformulación de la concesión del Orgullo, sobre todo en la parte más lúdica, que correspondería a la de AEGAL. Aún así, siguieron dándose a dedo (de forma nominativa), en un intento que apaciguar y ganarse al lobby gay de Madrid.

Si pensamos en frío, 25.000 euros para gestionar todos los escenarios y el pago de artistas que sí son remunerados, trabajadores y técnicos es inviable. La pregunta que debemos hacernos es cuánto dinero se recauda de los patrocinios que hacen que el Orgullo sea viable económicamente.

Dignificación del artista LGTBIQ+

El año pasado, sin embargo, AEGAL no pedía 600€. Simplemente no pagaban a ciertos artistas o entidades que montaran una fiesta en uno de los espacios del Orgullo, ya que la entidad lo justificaba por la “promoción” que se les daba a los artistas; gracias a informaciones recogidas directamente por MAGCEDONIA.com.

Esta actitud, aunque se piense que pueda ser justa, no lo es. El trabajo siempre debe ser remunerado. El no pagar a los artistas supone que no respetas ni valoras su profesión, y además, supone una violencia económica para con los artistas LGTBIQ+, los cuales tienen que lidiar con numerosos techos de cristal dentro de la industria musical.

Esto no ocurrió el año pasado en el escenario de Colón gestionado por FELGTB y COGAM, cuyos artistas invitados para tocar ante los asistentes, Alicia Ramos y Viruta, cobraron por su trabajo; lo que significa una dignificación de éste.

El promotor de la fiesta BeFreshFestival, Gaspar blaya, quien ha participado en el Orgullo con anterioridad, declaraba en twitter en relación a la noticia publicada por Adrián lópez y Paloma Esteban en El Confidencial:

“Lo de este año es vergonzoso a más no poder. Ya no solo no dan dinero sino que tienes que pagar tu por “la visibilidad que te dan”. O sea, pagar por trabajar. Y no al revés. Cero sentido. Está claro que esta todo hecho por el interés de unos pocos.

Además, tenemos que sumar la falta de artistas LGTBIQ+ dentro de la programación del Orgullo, lo que aumenta la indignación en redes y en la calle tras empezar a destaparse estas prácticas que llevan acumulándose bastantes años en el Orgullo de Madrid.

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Mi primer disco de techno-flamenco, "El Desarraigo", ya lo puedes escuchar en plataformas digitales. A veces me paso por aquí y escribo cosas. Especializado en cultura LGTBIQ+ y discurso queer.