Foto: Felice Schragenheim y Elisabeth Wust.

Felice Schragenheim y Elisabeth Wust fueron mujeres que decidieron desafiar al régimen nazi viviendo su amor lésbico a pesar de las dificultades. Hoy su historia se publica en ‘Amor y Horror Nazi’ de Mónica G. Álvarez.

Portada de "Amor y Horror Nazi" de Mónica G. Álvarez.
Portada de “Amor y Horror Nazi” de Mónica G. Álvarez.

Las mujeres de la Alemania nazi eran consideradas inferiores a los hombres, pasivas en materia sexual (primaba el placer masculino por encima del femenino) y con el papel principal de servir al Tercer Reich como esposas y madres.

Un número reducido de mujeres se enfrentó al machismo imperante antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, dando rienda suelta a su sexualidad.

La gran diferencia entre gays y lesbianas durante el período nazi es que, mientras que a los hombres los consideraban una auténtica amenaza social o política, a las mujeres se las relegaba a su subordinación en el Estado alemán y la sociedad. La ley prohibía los actos sexuales entre hombres, pero el tema de la homosexualidad femenina no se abordaba, por lo que técnicamente era legal.

Para Lilly encontrar a Felice fue encontrar «el amor más tierno que puedas imaginar». Una historia de amor entre dos mujeres en plena Segunda Guerra Mundial, que a punto estuvo de caer en el olvido de no ser por la periodista Erica Fisher. En 1994, la británica reflejó en su aplaudida novela Aimée & Jaguar: A Love Story, Berlin 1943, las largas conversaciones que mantuvo con la nazi Lilly Wust, donde esta explicaba la relación sentimental que mantuvo con una judía alemana.

Felice pertenecía a una familia alemana y judía, y trabajaba como periodista, habiendo falseado su apellido, para un diario nazi. Lilly estaba casada con un oficial nazi y tenía cuatro hijos. Ambas se conocieron en el Café Berlín, un día en el que Lilly salió a tomar un café con su niñera Inge.

Felice era su amante. A partir de entonces, Felice acudía diariamente a recoger a Inge a casa de los Wust. Siempre la esperaba abajo, hiciese frío o lloviese. Hasta que llegó el día en que Elisabeth la invitó a que subiera, lo que fue creando, poco a poco, un mayor acercamiento.

La confusión inicial dio paso a un intercambio de besos furtivos, de confesiones amorosas de puño y letra, de postales color salmón salpicadas de sueños de un futuro juntas.

«El sexo me resultaba agradable por primera vez en mi vida», aseveraba. Felice era su «complemento», su «primer ser» y «tras este sentido de pertenecernos la una a la otra, juntas incondicionalmente. Era completo: el amor y la sexualidad; sencillamente no había separación».

El 26 de junio de 1943, las dos mujeres deciden casarse. No en una boda al uso, porque era imposible, sino mediante la redacción de un contrato de matrimonio. Su intensa historia de amor se truncó el 21 de agosto de 1944, cuando tras pasar un bonito día de verano en el río Havel, disfrutando del sol y de un largo paseo en bicicleta, se encontraron con la Gestapo en el salón de la casa.

Estas y otras historias las puedes encontrar en el libro “Amor y Horror Nazi” de Mónica G. Álvarez, y que Ediciones Luciérnaga ha publicado. Un verdadero recorrido por las historias que tambalearon los cimientos del régimen nazi.

Compartir
Magcedonia es un proyecto periodistico de carácter generalista para una sociedad diversa. Aquí puedes encontrar noticias, entretenimiento, música, cine, información, salseo y mucho más. ¡Compartir el contenido es nuestra mejor forma de crecer! Gracias por tu visita.