El monólogo de Alsina desprecia la bisexualidad de Ada Colau. Así, hoy 25 de junio narraba el desamparo de los inmigrantes a bordo del Lifeline. La alcaldesa de Barcelona, que ha ofrecido acogerles, ha recibido críticas bifóbicas del locutor de Onda Cero descontextualizando por qué y a quiénes las dijo.

El “monólogo de Alsina”, que repasa la actualidad en el programa “Más de Uno”, ha hecho gala de bifobia contra la alcaldesa de Barcelona. Así, Carlos Alsina ha ligado la falta de credibilidad de Ada Colau a su bisexualidad. “[Su] credibilidad ha sufrido un golpe notable porque se ha descrito este fin de semana como mujer bisexual y pobre que llegó a alcaldesa de la ciudad y que [por serlo] generó una serie de disrupciones”, ha declarado el locutor de Onda Cero.

El contexto: las jornadas “Municipalismo Queer” de Barcelona

El presentador no ha mencionado en ningún momento el contexto en que la primera edila se refirió a su bisexualidad; se trató de la inauguración de las jornadas “Municipalismo Queer” que tuvieron lugar los pasados 22 y 23 en Barcelona. Las jornadas acogieron a numerosas personas expertas en materia LGTBI que dialogaron sobre políticas municipales en diversidad sexual y género.

El periodista siguió defendiendo su postura porque a Ada Colau, “nadie le ha discutido” la bisexualidad. Acabó rematando que “nunca se habló de ello, no se supo nada cuando llegó a la alcaldía, lo contó mucho tiempo después“; en este caso, aludía a su salida pública del armario en una entrevista a Jorge Javier Vázquez en Telecinco.

La propia Colau también habló de su invisibilidad bisexual previa a la entrevista en Sálvame. Así, se dirigió a quienes acudieron a las jornadas recordando que, en su primer Orgullo como alcaldesa, unas mujeres supusieron su heterosexualidad. Por ello, le reprocharon que estuviera allí porque atraía la atención de las cámaras en detrimento del colectivo LGTBI.

¿Qué puede hacer Alsina si quiere hablar de migrantes en Barcelona?

Alsina ha mezclado churras con merinas para criticar a la alcaldesa Colau. Ha ligado su credibilidad a su orientación sexual para disimular con que “nadie le ha discutido” ser bisexual. Tirar la piedra para esconder la mano hace sospechar sobre por qué ahora es momento de usar su sexualidad como artillería; pero ojo, no sólo a Ada Colau, sino a toda la población bisexual.

En cualquier caso, si el problema es la falta de políticas en materia de acogida y convivencia con las personas migrantes, Alsina podía haber aludido al CIE de Barcelona. Por ejemplo, podía haber aludido a que 23 menores, carentes de compañía, estaban en 2016 internados en el centro; quizá que 3 de cada 4 personas encerradas en ese CIE carecen de antecedentes penales; puede que denunciara que los internos han llegado a ser agredidos por el personal del centro.

Quizá Alsina, ya que mezcla migrantes, Barcelona y sexualidad, podría haber recordado el caso del chico homosexual marroquí que en mayo fue expulsado de ese CIE. Podría hablar también de por qué desde tantos países cientos de personas vienen a Europa para desarrollar una vida más digna y más libre que en sus países de origen. Pero prefirió hablar de la bisexualidad de Ada Colau sin citar por qué se refería a ella. En cualquier caso, cabe preguntarse si Carlos Alsina desprecia la bisexualidad de Ada Colau. Aunque sea porque alguien, a él, sí se lo discuta.