El Lado Arcoiris de la Fuerza: la ausencia LGTBI en Star Wars

El colectivo LGTBI no ha llegado a conquistar el espacio, ni en la Resistencia ni en el Imperio. ¿Qué más hace falta para que Star Wars nos dé la visibilidad que merecemos?

lgtbi en star wars
Darth Vader en el Orgullo de Coruscant izando la bandera arcoiris.

Aprovechando el 4 de mayo, Día Internacional de Star Wars, analizamos la falta absoluta de personajes del colectivo en la saga. ¿No habían queers hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana?

Cerca del estreno del Episodio VIII, Los Últimos Jedi, llegaron los primeros rumores: el personaje que interpretaría Laura Dern, la Almirante Amilyn Holdo, sería la primera integrante del colectivo en conquistar Star Wars. La fuente es una novela, que sí pertenece al nuevo canon establecido por la nueva trilogía, que se titula “Leia: Princesa de Alderaan”. En ella se nos presenta a Amilyn, amiga de juventud de nuestra queridísima Leia, que mantiene una sutil conversación con ella.

Amilyn: Adoro un buen par de ojos oscuros. O más de un par si te gustan los Grans. O los Aqualish. O incluso los Talz.
Leia: ¡Está bien! Para mí sólo varones humanoides.
Amilyn: ¿En serio? Eso suena tan limitado…
Leia: Bueno, el universo es enorme.

Aunque a priori, la conversación anterior parezca que simplemente habla de amor interespecie, cosa que a los fans de la ciencia ficción ya nos suena a cosa del siglo pasado, el dato es la segunda intervención de Holdo. “Eso suena tan limitado…” Los seguidores de Star Wars enseguida comenzaron a elaborar teorías acerca de la sexualidad de Holdo. ¿Y si no se refiere a varones de esas razas? ¿Si son mujeres? ¿Si habla de limitación porque en realidad es bisexual? ¿O incluso pansexual? Lo que parecía evidente es que, desde luego, Amilyn no es heterosexual.

Amilyn & Leia.

Y llegó el día 15 de diciembre de 2017, el estreno mundial de Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi. La fecha donde todos esperábamos que se nos revelara la sexualidad de la Almirante de la que habíamos leído… Pero jamás llegó. El personaje de Laura Dern, pese a ser un poderoso icono feminista, y uno de mis favoritos de la película, personalmente, no tuvo ningún indicio LGTBI claro. Una de las mayores sagas del cine había perdido la oportunidad de subirse al carro de la diversidad y demostrar que vivían en este milenio. Pero no fue la única oportunidad desaprovechada.

Uno de los protagonistas de la nueva trilogía, Poe Dameron, el piloto de la Resistencia interpretado por Oscar Isaac, enseguida llamó la atención del colectivo por sus sutilezas. Sobre todo por la escena retratada en el siguiente GIF.

Que alguien me mire como Poe mira a Finn.

El actor ya afirmó que es perfectamente posible que Poe pertenezca al colectivo, y que tuviese un interés romántico con Finn, el personaje de John Boyega. Sin embargo, tras dos películas, no sólo no hemos visto una evolución de esa supuesta historia de amor, sino que además, en Los Últimos Jedi, nos presentan a Rose, un personaje que ha confesado tener interés en Finn… aunque no ha sido recíproco, al menos de momento.

¿Será Rose finalmente el amor de Finn o simplemente se convertirá en su amiga, tal y como lo es Rey? ¿Apostará el estudio por el amor entre Poe y Finn? ¿Se mojarán por fin y nos darán la historia de amor LGTBI que estamos esperando los fans?

El caso gay que más claro parece, aunque tampoco se llega a confirmar definitivamente, lo encontramos en Rogue One, la película spin-off que nos cuenta cómo la Resistencia se hizo con los planos de la Estrella de la Muerte. En ella encontramos a Chirrut, una especie de monje seguidor de la Fuerza, y Baze, su brazo armado.

¿Camaradería u homosexualidad?

Hay varios momentos que nos dan que pensar a lo largo del metraje. Para empezar, toda su relación exhuda la familiaridad de una pareja consolidada, con muchos momentos de matrimoniadas. Luego, en cierto momento de la película, Baze le dice a Chirrut que no necesita la Fuerza si le tiene a él. Vale, quizás son palabras de amistad, pero es cuanto menos… curioso. Pero la última pista es en la que un Chirrut malherido acaricia la mejilla de Baze, que lo sostiene entre sus brazos. Un indudable gesto clásico de amor en el cine. ¿Simplemente antiguos compañeros de armas o dos hombres enamorados? Probablemente nunca lo sabremos.

Y no puedo terminar el artículo sin comentar que el propio Mark Hamill, el actor que ha interpretado a Luke Skywalker, también barajó la posibilidad de que Luke fuera gay. Y es que, ciertamente, un muchacho perdido, huérfano, con daddy issues… Es el tópico hollywoodiense homosexual.

El rostro de la confusión sexual juvenil.

En definitiva, la diversidad racial en Star Wars está más que superada, y también el elemento feminista, que lo envuelve todo, con la maravillosa Rey a la cabeza, siguiendo la estela de mi queridísima Carrie Fisher en el papel de Leia. Pero aún queda un gran asunto pendiente. Nos merecemos una galaxia arcoiris.

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Escritora a ratos, maricón a tiempo completo, intérprete y gran comunicadora como María Teresa Campos. Marsha P. Johnson es mi animal espiritual y Lluis Mosquera me manda audios.