Portugal se suma a la lista de países que despatologizan por ley la transexualidad. La Asamblea de la República de Portugal aprueba, por 109 votos a 106, la ley de identidad de género. Las personas trans e intersexuales del país vecino podrán valerse de esta norma para sumar dignidad a sus vidas.

Qué logros implica la nueva ley

El viernes 13 de abril, el parlamento luso avanzó en cuanto a dignidad de las personas trans e intersexuales. La nueva ley que Portugal aprueba permitirá los cambios de nombre y sexo en el registro civil prevaleciendo el derecho a la autodeterminación.

Así, el país vecino elimina el requisito médico que hasta ahora necesitaban las personas trans para cambiar su documentación. La despatologización de la transexualidad es ahora principio de actuación en Portugal. Los cambios en el carné o en las listas de clase dependerán exclusivamente de un tratamiento burocrático.

De la ley se benefician trans mayores de edad y también menores a partir de los 16 años con autorización de sus representantes legales. La edad de inicio de aplicación de la ley ha sido objeto de discusiones durante las sesiones parlamentarias. No obstante, la ley protege también a bebés y menores intersexuales; la protección a los caracteres sexuales de cada persona es también fundamento de esta ley. Quedan prohibidas tanto la cirugía como cualquier tratamiento médico para modificarlos.

Marco legal trans en el mundo

Portugal sigue el camino que abrió Argentina. En 2012 se promulgó la Ley de Identidad de Género, la primera en reconocer el derecho a la identidad y al libre desarrollo de la persona conforme a esta. Malta (en 2015) y Noruega (en 2016) sumaron a su legislación el reconocimiento de la identidad de género.

En España, la “Ley Trans” camina hacia la aprobación, aunque la marcha es aún lenta. La infancia y la juventud trans salió a la calle el pasado sábado para evitar filtros como el de los 16 años en la ley española: la discriminación que sufren las personas trans es aún mayor en la infancia y adolescencia.

Con todo, la situación mundial no es halagüeña: a la invisibilización de las personas intersex, se suman las agresiones y los crímenes transfóbicos. 4 de cada 5 asesinatos a personas transgénero tuvieron lugar en Sudamérica. En España, la ley es sólo una herramienta pero no la solución: aún lamentamos la muerte de Ekai hace unas semanas. La sensibilización y la formación de la sociedad son más que necesarias para que, como sociedad, las personas trans puedan vivir en dignidad e igualdad de derechos.