Ernesto Artillo en el ARN Culture Pride 2018.
Ernesto Artillo en el ARN Culture Pride 2018.

Me encuentro con Ernesto Artillo en el Café del Mar, en el Tigotán Lovers & Friends, dentro de los actos del ARN Culture & Business Pride. Acaba de terminar su ponencia con el artista americano Justin Favela, el cual sería una revelación, con tanta cultura queer bullendo en el cerebro. Esperaba encontrarme un personaje frío, distante. Pero Ernesto me sonríe y me da dos besos, y a mí se me empieza a escapar el espíritu por la boca.

Ernesto Artillo te atrapa entre las palabras, te hila, te teje y te mece. Me dejé caer en el sillón como Alicia se dejó caer en la madriguera del conejo, y me dejé pasear en coche de caballos por el País de las Maravillas.

MAGCEDONIA: Ernesto, te posicionaste claramente como un artista feminista por tu famosísima pieza “La Mujer Que Llevo Fuera”. ¿Crees que te puede pasar factura esa denominación en un mundo como el arte que históricamente ha estado gobernado por hombres?

ERNESTO ARTILLO: No lo creo, pero si es así, me da exactamente igual, porque toda esa gente que me pueda rechazar por eso no me interesa. Pero vamos, tampoco creo que sea así. El arte, en general, hace avanzar al mundo y a la sociedad, desde siempre. Por tanto, yo creo que un arte no feminista no tiene cabida dentro del arte hoy en día. Es que no existe democracia, siquiera, sin feminismo.

MAGCEDONIA: Hubo bastante polémica en redes acusándote de no incluir en tu pieza al colectivo trans, pese a que tú mismo mostraste un modelo trans del traje en tu cuenta de Instagram. ¿Crees que hay un sector de la población al que le interesa separar el feminismo del colectivo trans?

ERNESTO ARTILLO: Me da mucha pena esa pregunta. No quiero pensar que sea así, ni mucho menos. Yo desde el principio del proyecto diseñé tres símbolos para representar a la mujer, cuando debería haber muchísimos más símbolos. Pero opté por esos tres, y en esos se representaban mujeres con pechos y vagina, mujeres con algún pecho amputado y con vagina, mujeres intersexuales y mujeres transexuales. Lo tenía súper claro desde el principio. Y de hecho, la primera aparición en un medio en papel yo aparecía con ese traje. Yo me puse ese traje, para aparecer en la revista Traveller en una entrevista, y fue con ese traje, con pechos y pene, en el que no había, además, ningún tipo de explicación. Era una forma más de representar a la mujer. Yo doy por hecho que la gente tiene que entender que las mujeres también tienen pene. Hay muchísimos más trajes dentro del proyecto que no son cisgéneros. La publicación del proyecto fue con la revista SModa, y para mí era un requisito innegociable que hubiese un modelo trans. Para eso llamé a mi amiga Abril Zamora, directora de cine, teatro y televisión, y ella vistió el traje con los genitales que le dio la gana. Carla Antonelli también visitó el traje, y eligió lo que quería llevar. De ahí nace la diversidad. Yo sé muy bien lo que he hecho y estoy muy tranquilo. Yo explico hasta cierto punto, pero entiendo que lo primero para entender mi proyecto artístico, o cualquier proyecto artístico, es informarse. Me sienta mal esa agresividad por defecto, de intentar buscar algo que cojea. Hay muchísima gente del proyecto que ha aportado cosas que podrían cojear o directamente ha aportado cosas nuevas y yo las he integrado. Pero en este caso, no ha sido así.

MAGCEDONIA: Eres malagueño, andaluz. Mi mente no puede evitar relacionarte con otro gran andaluz, Federico García Lorca, que también centró su obra en la feminidad. ¿Crees que hay una preocupación especial del artista andaluz por visibilizar a la mujer?

“Andalucía es irremediablemente sensible, seas del género que seas”

ERNESTO ARTILLO: Posiblemente. Andalucía está vinculada a lo sentimental. Andalucía se permite las emociones. Creo que tradicionalmente la sociedad no te permite las emociones. Sobre todo, cuando eres un hombre. Un hombre no llora, un hombre no puede ser sensible. Andalucía es irremediablemente sensible, seas del género que seas. Es parte de los clichés de Andalucía que debemos defender como algo propio, algo real y algo extensible, también, a cualquiera que quiera convertirse en andaluz. Pero además de Lorca, también estaba Antonio Gala. Un hombre feminista como una casa que escribía para mujeres.

MAGCEDONIA: Hay una iniciativa popular que intenta que la Academia Sueca otorgue un Premio Nobel póstumo a Lorca…

ERNESTO ARTILLO: Ah, ¿sí? Qué maravilla. Es que lo de Lorca es tremendo. Hace poco estuve viendo El Público. Es la obra en la que ese hombre habla sobre todo lo que no se le permitía hablar y que ni siquiera acabó, porque lo mataron. Y ahora, sin embargo, Lorca es una persona innegable en el mundo del arte, es un símbolo. Pero joder, es que lo mataron en su época. Entonces sí que creo que hay que escuchar a los artistas para hacer avanzar a la sociedad y no precipitarse.

MAGCEDONIA: Noemí Cordobés, la responsable del Observatorio LGTBI de Canarias, nos contó que el feminismo y lo LGTBI debía ir de la mano. ¿Crees que tenemos que compartir espacios?

ERNESTO ARTILLO: Por supuesto. Toda la lucha de la comunidad LGTBI tiene que ver con el patriarcado, que es contra lo que lucha el feminismo. De hecho, voy más alla. Creo que hay que incluir a la mujer en general, independientemente de su sexualidad, como parte inherente a la comunidad LGTBI, porque, aunque sea la mayor parte de la población mundial, sigue siendo tratada como una minoría, ante lo social, ante la justicia y ante lo económico.

MAGCEDONIA: ¿Alguna vez te han acusado de mansplaining? Por ser un hombre hablando de feminismo.

ERNESTO ARTILLO: Pero… ¿Qué significa ser un hombre? Porque si ser un hombre significa, como construcción social, no ser sensible, no ser femenino, cobrar más por defecto que otra persona y que la ley te defienda a ti por encima de otros, a mí eso no me representa. Por tanto, no sería un hombre. Yo creo que el feminismo, entre otras cosas, además de a luchar por los derechos legales primarios que nos tienen que igualar a todos, también viene a feminizar la sociedad, y yo soy muy femenino, con lo cual, creo que algo puedo aportar. No creo que el feminismo, por el hecho de haber nacido hombre, vaya menos conmigo.

MAGCEDONIA: ¿Te has sentido apartado alguna vez de algún círculo por tu discurso feminista? Y me viene a la cabeza TVE no considerándote para vestir a Amaia y Alfred en Eurovisión.

ERNESTO ARTILLO: Ese titular fue muy desafortunado, porque las cosas no son tan radicales. Se contemplaba mi colaboración para otras cosas. Era muy difícil la ejecución. No, por Televisión Española no me he sentido rechazado en ningún momento. Me he sentido rechazado en círculos que no me interesan absolutamente nada. Lo que pasa es que son círculos que no me interesan nada donde hay personas, amigos, que sí que me interesan mucho. Entonces eso me duele. Pero creo que eso nos pasa a todos, ¿no? La gente muchas veces en lo social permite unos discursos con los que no comulga en lo personal y en privado. Y eso es una mierda, claro. Cuando ves amigos tuyos siguiendo o permitiendo una broma en lo social que está absolutamente fuera de lugar.

MAGCEDONIA: Ahora que dijiste sobre lo social frente a lo personal… Hace poco coincidí en unas jornadas de divulgación teatral con María Velasco, la dramaturga, y una de las frases que se me grabaron a fuego de su intervención fue: “Lo personal se convierte en político”. Quizás es por eso que tus vivencias y tu entorno familiar te ha convertido en el feminista que eres hoy por hoy.

ERNESTO ARTILLO: Yo he tenido la suerte de tener unos padres que me han educado en el amor, en la libertad y en la creatividad. Entonces yo creo que la hostia que te pegas cuando te das cuenta de que ya tienes treinta años y todavía tienes que seguir explicando ciertas cosas, es muy dolorosa. Por tanto, yo veía inevitable poner mi creatividad y mi talento al servicio de certezas, como es la igualdad como inicio del diálogo.

MAGCEDONIA: Ernesto, ha sido una auténtica maravilla entrevistarte.

ERNESTO ARTILLO: No, ha sido una auténtica maravilla que me entrevistes.

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Escritora a ratos, maricón a tiempo completo, intérprete y gran comunicadora como María Teresa Campos. Marsha P. Johnson es mi animal espiritual y Lluis Mosquera me manda audios.