Se cumplen 15 años de Fallen de Evanescence, un disco que vendió más de 17 millones de copias en todo el mundo. El mensaje feminista de Amy Lee y los efectos comerciales del álbum provocaron la reivindicación de la mujer en el rock.

Bring me to life fue su single de salida como parte de la BSO del film Daredevil. Fue tanto el éxito que la película se vio beneficiada del hit y no al revés. En España, su promoción duró hasta un año después.

Evanescence y la imagen de su cantante Amy Lee comenzaban a ser un fenómeno de masas. Es cierto que Bring me to life a pesar de su excelencia melódica no difundía un gran mensaje. Después llegó su segundo single Going Under. Su videoclip, muestra una mujer que decide escapar de las mentiras y el entorno que la rodean a través de su propia fortaleza. En definitiva, escapar de la toxicidad.

El videoclip de My Immortal, grabado en octubre de 2003 en el barrio gótico de Barcelona, catapultó definitivamente a la banda. Dos semanas después, el co-fundador de Evanescence, Ben Moody, decidía abandonar el proyecto por desavenencias con Amy. El machismo mediático la culpó a ella. La realidad fue que Moody no soportaba que Lee obtuviera todo el protagonismo.

En abril de 2004, Everybody’s Fool se convirtió en single y el discurso y mensaje de Amy Lee se intensificaron. Un videoclip que enlaza con su mordaz letra y realiza una crítica a la sociedad de consumo, la superficialidad, los cánones de belleza, la familia nuclear estadounidense, y sobre todo, la cosificación de la mujer.

Amy Lee a través de la crítica quiere la búsqueda de la identidad, sin artificios, sin imposiciones. Por aquel entonces una nueva ola de nuevos góticos resurgían. Las chicas querían ser rockeras, y los chicos futuros maricas también buscábamos esa identidad no normativa o incluso no binaria con las ropas y la raya de ojos negra.

Fallen de Evanescence se convirtió en el onceavo disco más vendido de la década de los 2000 y ganó dos grammys. Pero, ¿qué ocurrió poco después en Europa?

La escena de las ‘Female Fronted Metal Bands’ (FFMB)

Evanescence irrumpió en Europa de tal manera que abrió paso para que bandas similares pudieran tener su espacio en todo el continente a un nivel más comercial. Se denominó como mujeres que lideran bandas de metal (FFMB) a toda esta nueva escena resurgida.

Nuclear Blast, Transmissions Records o Century Media fueron los sellos encargados de arraigar el producto europeo. Entre esta catapultada escena estaban grupos como Within Temptation, Lacuna Coil, Nightwish, After Forever, Epica, Leave’s Eyes, Ebony Ark (el caso español), Stream of Passion, Mortal Love, Tristania, Threater of Tragedy…

A diferencia de las bandas europeas, la frescura comercial de Evanescence residía en la mezcla del metal gótico, con rock alternativo, arreglos sinfónicos y electrónicos dentro de una estructura pop (no siempre); sumado a la icónica imagen, talento al piano y voz de Amy Lee hacían el combo perfecto.

Tal como dijo la ex-cantante de Nightwish, Tarja Turunen, “Evanescence es un buen ejemplo de que esto es posible, fue la primera banda que verdaderamente entró en este mundo de sellos discográficos y negocios“.

Gracias a todo el trabajo previo de las FFMB europeas, los sellos europeos contaban con una infraestructura lista para impulsar de formaciones de rock lideradas por mujeres y así aprovechar la estela comercial de los de Arkansas. Con lo cual, aumentó la visibilidad de las mujeres en la industria: Sharon den Adel, Tarja Turunen, Floor Jansen, Cristina Scabbia

Las posteriores producciones musicales se adaptaron sin perder demasiado su esencia, como por ejemplo ‘The Silent Force’ de Within Temptation o ‘Once’ de Nightwish (aún con Tarja) cosecharon mucho éxito tanto en Europa como en Latinoamérica. Por fin la escena de bandas lideradas por mujeres comenzaban a tener su reconocimiento en el gran público.

Amy Lee y su empoderamiento frente al machismo

Durante su carrera, Amy Lee siempre ha sufrido un gran cuestionamiento a nivel personal por parte de la mayoría de la prensa tras la marcha de Ben Moody. En 2005, denunció a su manager Dennis Rider por negligencia y acoso sexual, lo que provocó que Sony-BMG mermara la promoción de The Open Door. Aún así, vendió más de 6 millones de discos en todo el mundo, y en pleno inicio de la crisis discográfica. Todo un hito, ya que fue un disco de gran trabajo compositivo y experimentación que la crítica infravaloró.

Su single de salida fue Call Me When You’re Sober (llámame cuando estés sobrio) y estaba dedicado su ex Shaun Morgan. El videoclip no tiene desperdicio: Amy es una caperucita que convive con una manada de lobos y que finalmente se revela contra el tío que la trata mal.

En 2007 se produjo la expulsión del guitarrista John LeCompt y del batería Rocky Gray. Aún nadie sabe los motivos. La cuestión es que Amy se tuvo que enfrentar al “envenenamiento social” que los ex-integrantes hicieron tanto en los medios como en la ciudad origen de la formación (Little Rock, Arkansas). Otra vez ella la culpable. Y sin embargo esas críticas no aparecen cuando por ejemplo Trent Reznor de NIN cambia integrantes a su antojo, o cuando tampoco no se cuestiona a Nightwish debido a sus continuos cambios de cantante. Ya van por su tercera tras la salida de Tarja turunen y Anette Olson.

Posteriormente los ex-miembros crearon un proyecto-copia de Evanescence llamado “We Are The Fallen”, que finalmente resultó ser bastante patético y sin mucho recorrido mediático.

La estela de Fallen de Evanescence

Gracias a Fallen de Evanescence se dieron las condiciones para que un producto musical relativamente underground triunfara a nivel mundial. Dentro de esa comercialidad, generó rupturas por su mensaje feminista y creó una escena que visibilizaba a talentosas mujeres dentro del rock.

Fue el caldo de cultivo propicio para que por fin se reconocieran a todas esas bandas europeas. Actualmente las FFMB han perdido fuerza porque no han sabido o querido adaptarse a las nuevas corrientes musicales.

Evanescence publicó su álbum homónimo en 2011 y llegó a ser número uno en la lista Billboard, a pesar de este buen dato, también sufrieron un desgaste. Actualmente vemos a Amy dedicada a proyectos más independientes y cinematográficos, alejados de las mayors discográficas tras su mala experiencia.

La acompañan sus nuevos músicos e intenta reinventarse con versiones de canciones de un pasado glorioso (Synthesis, 2017). Sin pretensiones de lo que una vez fueron. Un pasado que hizo mucho por las mujeres en el rock y cuyos mensajes sirvieron de inspiración a toda una generación en la búsqueda de su identidad.

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Cantante y compositor | Periodista, director de Magcedonia.com | Amante de la música, youtube y la ciencia ficción | Contacto: jnajera@magcedonia.com