Jorge Javier Vázquez

Esta mañana sorprendía La Vanguardia con un polémico titular: “Jorge Javier Vázquez denuncia amenazas tras la polémica del mariconez de OT 2018“. El subtítulo de la noticia no se quedaba atrás: “El presentador de Telecinco teme por su vida tras apoyar que no se cambiase la letra de Mecano”.

Jorge Javier Vázquez Mariconez

Lo que cualquier persona con un mínimo de comprensión lectora hubiese pensado estaba muy lejos de la realidad al leer el cuerpo de la noticia. Los defensores del cambio de letra no habían amenazado a Jorge Javier Vázquez.

Lo único que habían hecho es afearle su apoyo a una palabra que ofendía al colectivo. Además, señalaban, desde una posición privilegiada. Y es que sin lugar a dudas Jorge Javier es el homosexual español más influyente del momento -y suponemos que uno de los más ricos-. Entra a diario en las casas de millones de españoles con formatos como GH VIP, Sálvame o Sábado Deluxe.

El presentador nunca ha ocultado su orientación y habla abiertamente de ella. Nadie con un mínimo de cultura televisiva puede negar su papel en la normalización de los hombres cisgays en la televisión. Sobre todo por lo anteriormente señalado. A diferencia de otros presentadores y presentadoras LGTBI+, él habla abiertamente de su orientación y su vida privada. Y esto supone una diferencia notable.

Eran otras personas, homófobos de siempre, los que le amenazaban por ser “un maricón de mierda”.

La mariconez de Jorge Javier como causa de las amenazas

Es curioso que Jorge Javier Vázquez denuncie miedo ante las amenazas a la vez que defiende el uso de mariconez. Quizá no lo haría si supiera que esas amenazas están supeditadas justo a ese tipo de lenguaje.

Las palabras crean realidades. Utilizar mariconez como sinónimo de algo poco masculino, cursi, como propio de un maricón, hace que haya gente que interiorice que eso es algo negativo. Esas personas que interiorizan la homofobia, son las que luego amenazan de muerte.

No deja de ser sorprendente que algo tan obvio no lo sea para los baby boomers. Que los millenials seamos unos exagerados que no nos preocupamos por lo importante.

Porque lo hacemos. Evidentemente ninguno de los que queríamos sustituir mariconez nos alegramos de que Jorge Javier Vázquez sea amenazado de muerte. Por mucho que nos asquee que permita el acoso a Miriam Saavedra en GH VIP y no haya defendido hasta ayer los comentarios asquerosamente machistas de Suso.

Lo que nosotros sabemos es que primero viene la palabra y luego viene la agresión. Lo mismo ocurre en el campo de la violencia machista. El maltratador trata de humillar y anular a su víctima antes de pasar al plano físico. A veces, ni siquiera lo necesita.

Los problemas se atajan de raíz

Hay una generación que no entiende que los problemas solo se atajan de raíz. Que los millenials sabemos que es difícil, que requiere tiempo pero en algún momento hay que empezar. Y ese momento es ahora.

Decía el periodista Jordi Évole en El Hormiguero: “Llevamos una semana debatiendo sobre si una canción de un concurso debe decir o no ‘Mariconez’, como si fuera ese el problema de la homofobia. Y yo creo que ese no es el problema. Lo grave es que VOX llene estadios, no una canción de Mecano”.

Jordi debería saber de sobra que cada proceso tiene unas causas. Que VOX llene estadios tiene mucho que ver con que María no haya podido cantar estupidez.

Una persona educada en el respeto a los demás, con consciencia crítica de la problemática de los colectivos vulnerables no querría cantar jamás mariconez. No tendría problema en que María sustituyese la palabra. Ni pisaría un mitín de VOX. Y, por supuesto, tampoco amenazaría de muerte a Jorge Javier Vázquez.

Un señoro que se indigna con que los millenials quieran acabar con sus ideas de ser superior a los demás sí. Alguien que es incapaz de ponerse en el lugar de los demás, que se cree mejor que ellos, que se siente ofendido cuando alguien le dice que puede estar equivocado, ese es justo el perfil de persona que llena los estadios que espantan a Évole.

La empatía, el respeto y el debate son las claves para que VOX no llene estadios. Para que los políticos no eliminen los derechos de los transexuales como hará Trump en Estados Unidos. Para que mañana tengamos un mundo más inclusivo y no el mundo de mierda que tenemos ahora mismo.

Cambiar todo eso parece imposible. Pero no hay que rendirse sino ir paso a paso. Y todos los pasos, por pequeños que parezcan, son importantes, incluyendo no decir mariconez en una canción de Mecano.