Cuando hablamos de películas gays de calidad muchas veces nos vamos a clásicos del siglo XX como Muerte en Venecia o Mi Idaho Privado. Si nos vamos a este siglo, muchos citan a Brokeback Mountain (2005) como la película que hizo que hacer cine homosexual fuera mainstream. La película de Ang Lee ganó tres Oscars y abrió camino a otras maravillas como Moonlight, mejor película para la Academia en 2017.

Esta década, sin embargo, se ha caracterizado por ofrecer más películas gays que nunca. Seguimos en el mainstream y en el indie, en Hollywood y en la homófoba Serbia. Probablemente no todos estén de acuerdo en este ránking pero trataremos de ofrecer una visión global de lo que es el cine cisgay hoy.

Ya basta de acudir a los clásicos cuando tenemos referentes tan maravillosos como estos:

10. Los Amantes pasajeros

La penúltima película de Pedro Almódovar (España, 2013) tiene las peores críticas hacia el director desde el comienzo de su carrera. También su peor nota en Filmaffinity desde las desconocidas Salomé y Folle… folle… ¡fólleme Tim! de 1978.

Sin embargo, Los Amantes pasajeros es también una vuelta a lo que hizo grande al manchego. Una comedia disparatada en el que la fluidez sexual siempre está presente sin componente trágico. Una oda a la pluma, a la diversión y a olvídarse de los dramas por sus 87 minutos. Risas aseguradas.

9. Keep Lights On

De una comedia disparatada pasamos a un apasionante drama indie. La película de Ira Sachs (Estados Unidos, 2012) nos traslada a una tormentosa relación de pareja -llena de idas y venidas- marcada por las drogas en Nueva York. Aclamada por la crítica, es uno de esos filmes perfectos para cuando queremos rompernos por dentro.

De bajo presupuesto, sencilla y sin alardes, las estupendas interpretaciones de Thure Lindhart y Zachary Booth nos hacen vibrar a lo largo de las décadas que transita una de las películas gays más desconocidas de esta lista.

8. El desconocido del lago

Este thriller del polémico Alain Guiraudie (Francia, 2013) ganó el Giraldillo de Oro a Mejor Película en el Festival de Sevilla. En la película asistimos a un misterioso crimen en una zona de cruising a la vez que nos introducimos en un interesante triángulo amoroso.

El desconocido del lago es un cuento de amor y muerte. De la dificil gestión de las soledades y las emociones que puede conllevar la homosexualidad en determinados contextos. La naturalidad con que Guiraudie cuenta las escenas de sexo y su fotografía lacónica son otros de los puntos más fuertes de uno de los imprescindibles de la década.

7. Parada

Premio del Público en la Berlinale, esta comedia de Srdjan Dragojevic (Serbia, 2011) se rodó en parte durante el Orgullo de Belgrado, donde la policía arremetió contra los manifestantes. La cinta narra como una pareja gay contrata a un excombatiente abiertamente homófobo para que les proteja durante la manifestación.

El excombatiente tendrá que enfrentarse a su propia homofobia interna y a la de sus amigos, teniendo que recurrir a antiguos adversarios de otros países en las guerras de los Bálcanes para organizar la seguridad del desfile.

Extremadamente divertida, Parada fue un gran éxito de taquilla en todos los países de la Antigua Yugoslavia, uno de los lugares más homófobos de Europa y nos muestra como se puede hacer crítica social sin dejar de lado la carcajada. Hay que verla.

6. Weekend

Esta película de Andrew Haigh (Estados Unidos, 2011) es como la versión gay de Antes del Amanecer. Vivimos un romance de fin de semana de la mano de Tom Cullem (Downton Abbey) y Chris New en una película íntima, realista y nada edulcorada. Lo que comienza siendo un polvo de una noche comienza a ser otra cosa, aunque con una fecha de caducidad planeando sobre ellos.

El éxito del filme llevó a HBO a encargarle Looking, una de las series LGTB que te recomendábamos en este artículo. Haigh se ha convertido en uno de los autores más reconocidos a la hora de reflejar la sociedad gay del primer mundo.

5. 120 pulsaciones por minuto

Ganadora del Gran Premio del Jurado en Cannes, del galardón a mejor película en los César y el premio a mejor película extranjera de los Críticos de Los Ángeles y Nueva York, la película de Robin Campillo (Francia, 2017) nos muestra la lucha del activismo francés para concienciar sobre el SIDA mientras los poderes públicos le daban la espalda.

120 pulsaciones por minuto no es solo una película gay, sino que cuenta como el VIH afectaba a muchos otros colectivos. Con cierto parecido con The Normal Heart, la película para TV sobre el SIDA de Ryan Murphy de 2014, el film trasciende donde no lo hizo la anterior y se convierte en una de las mejores películas del año para la crítica.

4. Pride

Basado en un hecho real, la película de Matthew Warchus (Reino Unido, 2014) nos traslada a la década de los 80. Allí asociaciones LGTB y mineros se alían en una huelga general contra las políticas de Margaret Tatcher.

Los gays y lesbianas de la película tendrán que luchar contra los estereotipos de un pequeño pueblo de Gales y demostrar esa máxima de: maricón y bollera, también somos clase obrera. Pride es una de esas comedias que te hacen salir del cine con una sonrisa y con ganas de comerte el mundo. Lo mejor es que ya pasó hace casi 40 años.

3. Contracorriente

Lllegamos al top 3 con Contracorriente. Esta película de Javier Fuentes-León (Perú, 2009) se estrenó en Europa y Estados Unidos en 2010. En Sundance ganó el Premio del Público. Durante la misma, seguimos el romance entre un pescador casado y un fotógrafo en un pequeño pueblo peruano.

La cinta evoluciona y se convierte en una historia de fantasmas. El realismo mágico latinoamericano está presente de una forma muy inteligente. Sin duda, estamos ante una de las mejores películas peruanas de la historia. Contracorriente te emociona y te atrapa hasta el final.

2. God’s Own Country

Traducida como Tierra de Dios, ganó el premio a Mejor Dirección en Sundance. La opera prima de Francis Lee (Reino Unido, 2017) es pura maravilla. Durante la misma, asistimos a un díficil romance entre un granjero escocés y un inmigrante húngaro.

El excelente desarrollo de los personajes, el guión y los detalles convierten a la película en una obra maestra. La química entre Josh O’ConnorAlec Secareanu traspasa la pantalla. No solo es una película de lo que se dice, sino también de lo que no. Muchas veces, los gestos lo dicen todo. El realismo de la película se ve en cada plano y en cada personaje, incluidos los secundarios.

1. Call me by your name

La última de nuestras películas gays en salir es también la primera del ranking. Ha gustado tanto que ya se ha empezado a preparar la segunda parte. El filme de Luca Guadagnino (Italia, 2017) y los melocotones se han convertido en un fenómeno viral. Además, ha ganado el Oscar a Mejor Guión Adaptado.

En la película seguimos el romance entre un estudiante norteamericano de doctorado y el hijo de su profesor en el norte de Italia durante los 80. De nuevo, estamos ante una historia de amor homosexual sin componente trágico. Otra historia de autodescubrimiento en el que los gestos y miradas lo dicen todo. Y todos queremos esos padres.

Las próximas mejores películas gays y LGTB+ de la década

Aun quedan dos años para terminar la década. Esperemos que el cine nos siga trayendo títulos tan diversos como estos. Que haya nuevos géneros y acercamientos. También que haya más cine mainstream que introduzca otras orientaciones e identidades de género. Siempre hay más cine gay que lésbico o trans, pero poco a poco la tendencia se va equilibrando.

Cintas como Una Mujer Fantástica, Carol, TangerineLa Vida de Adéle o Something Must Break nos muestran el camino a seguir.