Llegó el gran día. A partir de las 21h en TVE podremos ver la retrasmisión no deportiva más seguida de España (y de Europa). Doscientos de millones de espectadores que se concentran en sus casas para ver qué país se lleva un premio ansiado por 42 países de Europa (principalmente), Asia y Oceanía.

Aunque los eurofans llevan siguiendo todo lo relacionado con las claves de Eurovisión desde que acabó la edición anterior, la mayor parte del público llega virgen. En España, la gran mayoría ni siquiera ve las semifinales, que cuentan con algo más de medio millón de espectadores. La final del año pasado, como contra, superó ampliamente los 4 millones y el 29% de share.

Si eres de los que solo ves el certamen en la final, te contamos algunas de las claves más importantes para no perderte.

Italia, el gran favorito

Si hay una canción favorita a ganar, esa es Italia. Desde que Francesco Gabbani ganó el Festival de San Remo con Occidentali’s Karma, la popularidad del artista y la canción se ha disparado. El tema tiene todo lo necesario para luchar por el triunfo: un cantante carismático que se come el escenario, una letra irónica e inteligente en italiano, una melodía pop con un estribillo pegadizo, su propio baile e incluso un mono que cae y baila según lo dice la canción.

El videoclip oficial de Gabbani ha superado los 113 millones de visitas en Youtube, siendo el record absoluto en la historia de una canción de Eurovisión. Si tenemos en cuenta que los otros dos favoritos, Portugal y Bulgaria, no llegan a los tres millones, parece que hay motivos de base para confiar en Francesco. Sin embargo, Eurovisión se juega a una sola carta y no sería la primera vez que un gran favorito termina en una posición menos dulce que la esperada. De hecho, a final del día de ayer Portugal se posicionó brevemente como primera en las apuestas, una de las claves de Eurovisión.

Bulgaria y Portugal, valores emergentes

Si hay un país que puede poner en peligro el triunfo de Italia ese es Bulgaria. El país del este acostumbra a tener malos resultados pero rompió la racha el año pasado con un cuarto puesto de la mano de Poli Genova. Este año ha vuelto a hacer los deberes y trae una de las canciones más potentes del Festival, con un artista, Kristian Kostov, de solo 17 años, muy conocido en Rusia tras su paso por La Voz de dicho país.

La canción de Kostov es muy potente y también su interpretación. Con Rusia fuera del escenario porque la cantante elegida cantó tras la anexión de Crimea, Kristian, que también actúo en Crimea después de que el territorio pasara a Rusia, puede conseguir todo el voto prorruso de este año. Además, a Bulgaria nadie le abuchea por su homofobia como al gigante europeo, por lo que no tendrá el castigo en “no votos” que suele proporcionarle Occidente. Esto le convierte en el candidato más firme para el segundo puesto, si Portugal lo permite.

Nuestros vecinos se encuentran ante una oportunidad única. La canción de Salvador Sobral se ha ido haciendo fuerte a cada escucha y, actualmente, es segunda en las casas de apuestas. El puesto más alto de Portugal es un sexto y parece que, pase lo que pase, es el año en el que podrán hacer su record. En España muchos analistas afirman que Portugal le robará el triunfo a Italia aunque muchas veces parece que es más por ganas de celebrar Eurovisión en el país vecino que por posibilidades reales. Aun así, ha sido la canción más ovacionada en el ensayo para el jurado de ayer (donde los jurados votan). De momento, el partido se juega a tres.

Portugal es otra de las joyas que no podremos perdernos esta noche.

Bélgica, una gran favorita que se ha ido desinflando tras un directo regulero, Suecia, como siempre, Armenia, por su impecable realización, Israel y Rumanía serán otros de los países a los que conviene echarle un ojo porque quedarán en los puestos más altos de la tabla.

Croacia, la gran sorpresa de las semifinales

Antes de conocer los resultados de la segunda semifinal, nadie daba un duro por Croacia. Tras conocer sus resultados, ha sido uno de los países que más ha subido en las casas de apuestas. La razón no tiene tanto que ver con la calidad de la canción como con criterios geopolíticos.

Croacia es el único país de la antigua Yugoslavia que ha logrado clasificarse para la final. Los votos de vecindad no son tan importantes si hay muchos países entre los que repartirse pero en esta ocasión Serbia, Eslovenia, FYR Macedonia y Montenegro (y también Albania) se han quedado sin otro candidato al que votar. Con el resto de votos que pueda arañar del jurado y el televoto, probablemente consiga puntos suficientes para luchar por los puestos de cabeza.

España, peleando por la última plaza

Y, ¿qué es de España?, os preguntaréis. España va actualmente última en las apuestas y todo lo que no sea quedar en última posición será visto como un triunfo. Más allá de la polémica en la preselección, la canción no ha gustado nada en Europa y puede que sea el primer año en el que encabecemos la cola. Alemania y Ucrania parecen, de momento, los dos únicos países que pueden evitar el bochorno de quedar últimos en Kiev.

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