La representante israelí Netta Barzilai y la canción ‘Toy’ han ganado el Festival de Eurovisión 2018 celebrado en Lisboa y las reacciones negativas por parte de colectivos LGTB+ y pro Palestina no han tardado en inundar las redes.

Está creciendo un relato algo sesgado y desinformado de todas las acusaciones que Netta Barzilai está recibiendo tras su victoria en Eurovisión el pasado sábado.

El anuncio de su candidatura hizo saltar las alarmas de los más críticos. Israel utilizó en el pasado candidaturas LGTB+ para limpiar su imagen internacional frente a la vulneración constante de los derechos humanos en Palestina (fenómeno conocido como “pinkwashing“). Esta vez, ‘Toy’ es una canción que habla del bullying interseccionado con un mensaje feminista, con lo cual, el concepto correcto sería el “purplewashing”.

¿Jerusalén o Tel-Aviv?

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no tardó en apropiarse de la victoria y y abogó en twitter por celebrar por tercera vez Eurovisón en Jerusalén. Recordemos que celebrarlo en la ciudad santa sería una provocación para la comunidad internacional y sobre todo para los palestinos y para las comunidades religiosas no hebreas allí presentes.

“El próximo año en Jerusalén”

En el vídeo, del cual no podemos sacar conclusiones de afinidad con Netanyahu, Netta lo único a lo que se limita decir en “tuda“, gracias en hebreo.

Las declaraciones de la artista tras ganar Eurovisión fueron: “Muchas gracias por aceptar las diferencias entre nosotros, por celebrar la diversidad. Gracias. Amo a mi país. La próxima vez en Jerusalén“. Esta última frase hace referencia a la oración judía en Pascua y en el Día del Perdón (Yom Kipur). Pero podría parecer una utilización coloquial más que de ser un deseo.

A pesar de la inclinación del primer ministro israelí para celebrarlo en Jerusalén, Netta después fue clara en su rueda de prensa posterior a ganar en el festival, “nos vemos en Tel-Aviv, debéis venir a Tel-Aviv“, dijo la cantante, contradiciendo así el deseo de Netanyahu. Finalmente, Netanyahu días después del festival ha señalado de nuevo a Jerusalén como sede del evento.

Netta, en el punto de mira

Las acusaciones hacia ella de haber formado parte del servicio militar israelí y estar manchada de sangre son infundadas. La “mili” o servicio militar en Israel es obligatorio para todos los géneros (excepto para los judíos ortodoxos). Quien no cumple el servicio militar va a la cárcel. Es cierto que Netta se alistó voluntariamente antes de su momento correspondiente. No sabemos los motivos, quizás para acabarlo cuanto antes. Pero esta no es la cuestión. De hecho, Netta se apuntó a la escuela de música del ejército y nunca empuñó un arma.

Boicot, Sanciones y Desinversión (BSD) pidió que no se votara a Barzilai porque según ellos “sirvió en la Marina israelí en 2014” y cantó ‘Mi marine es mi ángel’, ante miembros de la Marina que participaron en la masacre llamada ‘Margen Protector’ de Gaza en 2014. Todavía no hay documentos visuales que lo atestigüen.

La feminista y parte activa de la coalición de Mujeres por la Paz y residente en Israel de origen iraní, Orly Noy, ha declarado que hacer el boicot a una artista que representa el movimiento #MeToo en Israel y que habría sufrido bullying o acoso de joven es un error.

Netta Barzilai tiene talento. Si eres de izquierdas, feminista y judía, e incluso si no lo eres, es difícil no enamorarte de ella“. Además, la activista asegura que no cree que Netta “tenga una afinidad especial por el militarismo, o que le guste matar a gente inocente. De hecho mi impresión es la contraria. Barzilai no fue combatiente. Nunca disparó a nadie“, asegura.

¿Se está hilando bien la crítica hacia Netta Barzilai? ¿Realmente debe ser ella el foco? ¿Debemos castigar a toda ciudadanía israelí por los delitos que comete su Estado? La respuesta es no.

España es un estado opresor (pero a diferencia de Israel, no comete genocidio). El gobierno del Partido Popular ha metido a la cárcel a artistas por rapear, ha llevado a una chica trans a juicio por unos chistes, ha robado a la ciudadanía y ha condenado a la juventud. ¿Metemos a Amaia y a Alfred en el mismo saco? ¿Os gustaría que tildaran de fascistas a Amaia y a Alfred los colectivos de DDHH internacionales por representar a España? ¿No verdad?

La desinformación

No sabemos la opinión real de Netta y se difunden acusaciones sin estar contrastadas. La desinformación crea relatos polarizados e interesados. También hay una gran falta de empatía para con la artista, imagínate crecer en un entramado estatal de manipulación colectiva de la derecha israelí, y aún así hay personas que se cuestionan el sistema o el patriarcado de la forma más intuitiva. No todas nacemos aprendidas y deconstruirse en ese contexto es difícil.

También me hubiera gustado ver a compañeros periodistas españoles preguntar a Netta sobre la cuestión palestina o feminista en profundidad. Pero no ha existido la suficiente valentía o inteligencia para ver lo que se avecinaba. ¿Por qué no han cuestionado la autoría de la canción ‘Toy’, creada por dos hombres? ¿Son realmente aliados feministas? ¿Es una parte más del ejercicio de purplewashing o pinkwashing israelí? ¿Es quizás Netta una marioneta en todo este entramado? ¿O ha sido una jugada de la que Netanyahu sacará beneficio?

En definitiva, la desinformación ha supuesto el campo de batalla para denunciar en las redes sociales el legítimo relato del apartheid que comete el Estado de Israel con el pueblo palestino.

Por otra parte, la trastienda sociocultural y política israelí es complicada. Allí también hay sectores críticos, y la victoria de Netta es vista a la interna como un revulsivo contra el patriarcado procedente de la ortodoxia hebrea y la derecha israelí. Es un mensaje empoderador de las mujeres y una apertura de miras dentro de ese Estado.

Me gustaría que parte del activismo que hoy inunda las redes, ante su (des)interés por este tipo de eventos culturales como Eurovisión, también criticara con la misma fuerza la situación que los homosexuales, bisexuales o trans están sufriendo en Rusia, la próxima sede del Mundial de Fútbol. Su crítica para con Israel en Eurovisión ha explosionado tarde y mal hilada. Hay que abandonar el elitismo cultural y acercarse al festival desde dentro; sería más efectivo para luchar contra el relato hegemónico que Israel tiene asentado en occidente.

Lo que hará Israel en Eurovisión 2019

A pesar de que el mensaje de ‘Toy’ no forma parte del argumentario de Netanyahu, éste va a sacarle rédito político. Justo en un momento de mayor conflicto, en el que se disputa la potestad de Jerusalén como ciudad plenamente israelí con el apoyo de Trump.

Un dato interesante es que Netta pagó de su propio bolsillo su billete de avión a Lisboa. Tras ganar, Netanyahu lo convirtió en asunto de Estado y se reservaron plazas en el vuelo de vuelta a Israel para la delegación. Oportunismo es poco.

Independientemente de que haya sido un entramado plan creado o fortuito (más bien tiro hacia lo segundo), servirá a Israel para exportar una imagen abierta al mundo. Como ya lo hizo tras la victoria de la artista trans Dana International en 1998.

El mensaje feminista de ‘Toy’ se expande al empoderamiento LGTB+ y lo utilizarán para exportar la dicotomía “mundo árabe opresora de las entidades sexuales” versus “Israel país tolerante con las maricas, bolleras y trans”, aunque el matrimonio igualitario no exista en el país y aunque sigan bombardeando Palestina o enclaves sirios como los Altos del Golán. Aunque días después del festival Netanyahu mandara al ejército asesinar a más de 60 palestinos que se encontraban en una manifestación pacífica en Gaza. La mayor masacre desde 2014.

La televisión pública israelí será la encargada de elegir el mejor enclave para Eurovisión. No obstante habrá interferencias gubernamentales. Si Jerusalén es la elegida, será recibido como un pulso de Netanyahu hacia la comunidad internacional. Si por el contrario, se celebrase por primera vez en Tel-Aviv, serviría para potenciarla como oasis LGTB+ dentro de Oriente Medio y continuar así con el pinkwashing institucional. Prueba de ello es la campaña lanzada en la conocida app de contactos gayfriendly Grindr, en la que hicieron campaña por Netta.

Anuncio en la plataforma de contactos Grind en la que aparece una imagen de Netta Barzilai para pedir el voto por 'Toy' en Eurovisión.

Anuncio en la plataforma de contactos Grind en la que aparece una imagen de Netta Barzilai para pedir el voto por ‘Toy’ en Eurovisión.

Independientemente de cual sea la ciudad, el pinkwashing lo recubrirá todo. Todas las papeletas las tiene Jerusalén a no ser que la presión internacional modifique el lugar de celebración. Netanyahu ha vuelto a reiterar este deseo.

Sólo nos queda saber la opinión de Netta y así emitir un verdadero juicio. Crear un relato en el que aún no se ha pronunciado es negarla como ser pensante. Crearla una opinión sin que a día de hoy tengamos pruebas de muchas de las cosas que se dicen en su contra es puro machismo. Quedamos a la espera de lo que ella diga.

Finalmente, hilar la crítica hacia estamentos superiores que se aprovecharán políticamente de su victoria será mejor que señalar a una tía gorda y empoderada que ha hecho bailar a toda Europa. No obstante, refugiarse en el silencio no contribuirá a la imagen de la artista ante un problema de enorme sensibilidad.