Los retos LGTBI del gobierno de Sánchez

Se acaba el tiempo de los gestos y empieza el de los retos. El nuevo gobierno socialista tiene una agenda apretada y apenas dos años para cumplir sus promesas. ¿Cómo llegarán a final de legislatura estos retos LGTBI del gobierno de Sánchez?

Hace unos días, alucinábamos con la apuesta de Pedro Sánchez por las mujeres en el gobierno; iba más allá que la de Rodríguez Zapatero. No obstante, según el criterio de “Feminismo para principiantes”, ahora sí tenemos un gobierno paritario: entre el presidente, ministerios, secretarías de estado y similares, contamos con 20 altos cargos hombres y 20 mujeres. Estaremos al tanto de novedades.

Además alucinábamos con que dos hombres abiertamente homosexuales formaran parte del gobierno socialista, un gobierno “feminista y europeísta con un perfil técnico”. Sin embargo, mientras continúa la política de gestos, la calle pide medidas inmediatas. La caída de puestos entre los países más respetuosos con la comunidad LGTBI que ha provocado Rajoy es más que un número; es también parte de la dignidad y el respeto que nos merecemos.

Dicho esto, ¿cuáles son los retos LGTBI del gobierno de Sánchez?

Ley de igualdad LGTBI

La Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales fue registrada en el Congreso en mayo de 2017, pero hasta septiembre de 2017 no se discutió en el Congreso. La también conocida como Ley de Igualdad LGTBI ha soportado embates, como un proyecto de ley del PP que descafeinaba la iniciativa inicial.

No obstante, no es el único golpe. Por un lado, hasta abril de este 2018 no se constituyó el órgano de tramitación de la ley. Casi 300 enmiendas de todos los grupos parlamentarios intuyen que el camino hasta la consecución de los derechos del colectivo LGTBI será largo.

De todas las enmiendas, destaca la casi centena que ha hecho el actual partido de gobierno. De entre ellas, la que sugiera que la ley cambie su nombre por uno menos explícito. Así, la “Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género” pasa por alto aspectos fundamentales que no hace la propuesta presentada. Entre ellos, destaca la creación de una “autoridad para la igualdad de trato y la no discriminación”. Ojo:

Los retos LGTBI del gobierno de Sánchez

¿Somos demasiado suspicaces por sospechar que el PSOE, en una ley sobre igualdad para el colectivo LGTBI, anteponga todas esas características a la orientación y la identidad? Extraño cuanto menos.

Ley estatal de transexualidad

El PSOE presentó en febrero de 2017 una proposición de ley de modificación de la 3/2007; esto es, una modificación de la ley que permite el cambio de nombre y sexo en la documentación de las personas trans. Con el objetivo de eliminar los requisitos médicos para iniciar los trámites burocráticos, la propuesta ampliaba su ámbito de actuación a menores y migrantes trans.

Casi un año más tarde, Unidos Podemos presentaba otra que arremetía contra la transfobia de manera más transversal y completa. La iniciativa amplía su actuación también a las personas intersexuales. Esta propuesta, además, contaba con el trabajo de muchos colectivos trans. En lugar de modificar la 3/2007, incluye sus aspectos no patologizantes y deroga lo restante. Se trata de un símbolo del peso específico de la lucha trans por la visibilidad y el respeto.

Los retos LGTBI del gobierno de Sánchez
Imagen de la campaña de Chrysallis en las marquesinas de Euskal Herria a primeros de 2017.

Pacto estatal contra el VIH

En marzo de 2018 y tras varios años solicitándolo, Dolors Montserrat se comprometió a impulsar el Pacto Estatal del VIH. Y gracias por venir. Más allá de la iniciativa del Parlamento de Navarra contra la discriminación por VIH en la Ley de Consumidores y Usuarios, aún no sabemos nada. Nada de la PrEP. Tampoco de cómo España va a llegar al objetivo 90-90-90 que propone ONUSIDA. A día de hoy, nos quedamos con esta campaña del Ministerio de Sanidad donde el hoy Ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska miraba a cámara. El consejo, también compartido por Jesús Vázquez y Boris Izaguirre, mantiene su vigencia: “Entre nosotros, usa preservativo“.

Salud para el colectivo LGTBI

La vicepresidenta y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, declaraba en El País que “los vientres de alquiler son la utilización del cuerpo de las mujeres más pobres“. La cordobesa tiraba así por tierra la voluntad de regular la “gestación subrogada”, para la que declara que “no valen eufemismos con el lenguaje”. Está por ver qué pasará con la propuesta que Ciudadanos puso sobre la mesa. No será la única oposición: las Juventudes Socialistas también la apoyan.

Sin embargo, no es la única cuestión en materia de familias. ¿Qué postura tomará el gobierno con los países que impiden que familias homoparentales adopten menores? ¿Qué medidas tomará en materia de salud sexual y reproductiva para las mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales? ¿Incluirá la cartera sanitaria el tratamiento hormonal y la cirugía de reconstrucción genital para las personas trans que las deseen?

Sensibilización de la Administración

Se trata de otro de los retos LGTBI del gobierno de Sánchez, quizá el más importante una vez se apruebe legislación. ¿De qué sirve una ley si nadie sabe aplicarla? El Pacto de Estado contra la Violencia de Género señala que han pasado más de diez años para formar en esta materia. ¿Tenemos que llegar a 2030 para que la Administración sea sensible con el colectivo LGTBI? Nos gustarían más gestos más allá de la banderita en Twitter de la Policía Nacional. Además de Gaylespol o LGTBIpol, es tarea de todo el cuerpo demostrar empatía y respeto por el colectivo.

No están todos los que son pero son todos los que están. Memoria; educación en diversidad sexo-genérica; fomento del asociacionismo y la participación; recuperación de la utilidad pública de las entidades que trabajan con y en el colectivo; medidas en deporte, ocio, para mayores y menores… La lista de los retos LGTBI del gobierno de Sánchez es larga, las ilusiones muchas y el tiempo escaso. Estaremos pendientes de los avances del ejecutivo.

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Bisexual a jornada completa, juntaletras a tiempo parcial. ¡Quien pueda entender, que entienda!