Angus Stone. Foto: Juan Navarro.
Angus Stone. Foto: Juan Navarro.

Lo que se intuía como un concierto más de los hermanos Angus y Julia Stone, se convirtió en una comunión entre los espectadores y la banda en Noches del Botánico de Madrid.

Esta pareja artística acompañada de su banda, crearon una atmósfera que impregnaba delicadeza musical de principio a fin. Es cierto que el aforo no hizo sold out, pero apenas se notó.

Lo único malo del concierto no fueron los artistas. Sino los espectadores. Los decibelios de las conversaciones a veces eran hasta desagradables. La mala educación y el no saber estar de muchos de los asistentes provocó que en las baladas se oyeran por debajo del albedrío.

En un emplazamiento como el botánico de Ciudad Universitaria se adentraron las atmósferas de los australianos. El repertorio fue bastante variado, con ecos a los inicios de su carrera cuyos fans más acérrimos agradecieron.

Julia Stone. Foto: Juan Navarro.
Julia Stone. Foto: Juan Navarro.

Entre ellas estuvieron Cellar door, Heart beats o Wherever you are para poner a ritmo a los asistentes. La tempo cayó Snow y todo se hizo pequeñito y el escenario volvió a un tiempo en el que todo era silencio y delicia musical. Tampoco tenemos que olvidarnos de la geniales que supone Private lawns, con una Julia cargada a la trompeta reverberando todo el espacio habitable de las noches del botánico. Big yet o For you fueron otras de las imprescindibles que tardarán en irse del setlist de la banda. Son canciones que han sabido envejecer muy bien.

En realidad los hermanos Stone no ofrecieron un setlist parecido al que tocaron en su anterior concierto en la sala Riviera de Madrid. Cerrando con un Chateau que hizo las maravillas del público más maisntream del jardín.

Conoce otros artistas que acudirán a las Noches del Botánico y consigue tus entradas antes de que se agoten.