A pocos días del 8 de marzo, la convocatoria de la Huelga Feminista es algo que el colectivo LGTBI debe reflexionar. ¿Para qué? Para que no miremos a otro lado, para tejer una red resistente y de apoyo frente a las injusticias que cometen contra las mujeres, para que tengan la importancia central que les corresponde en nuestra sociedad.

¿Qué te vamos a decir de discriminación a ti, chico gay, bisexual, trans… que nos lees? Hoy queremos invitarte a participar en la Huelga Feminista. Antes de nada:

¿Qué es la Huelga Feminista?

La Huelga Feminista, que se celebra el próximo 8 de marzo (el Día de la Mujer Trabajadora), es mucho más que un día de huelga: es un proceso en el que quienes participan en ella, ahora en la recta final de la convocatoria de 2018, llevan manos a la obra desde el año pasado.

¿De dónde viene la Huelga Feminista?

Mujeres de todo el país llevan coordinándose en varios encuentros (el de Elche en septiembre de 2017 y el de Zaragoza este enero han sido los más destacados a nivel estatal) y tejiendo redes locales, provinciales y autonómicas.

Han llegado a muchas conclusiones por las que luchar. Entre estos motivos que señala La Comisión 8M se encuentran:

La lucha contra las violencias machistas, el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia… el derecho a decidir sobre el cuerpo frente al control de la vida sexual y reproductiva; el acceso a los recursos para cubrir las necesidades de cada persona de manera digna o el reconocimiento del trabajo de cuidados como bien social de primer orden.

¿Cómo se organiza la Huelga Feminista?

La organización es amplia, porque esta huelga no quiere ser como imaginamos, como otras huelgas, sino que quiere integrar todos los ámbitos de la vida de las mujeres. Así, han considerado cuatro espacios para que las mujeres puedan ejercerla: Dos espacios más habituales –estudiantil y laboral– y dos espacios más novedosos –de consumo y de cuidados–.

¿“…para que las mujeres puedan ejercerla…”? Entonces, ¿por qué debes apoyar la Huelga Feminista?

Tú, como chico bi, gay, trans… estarás cansado de gritos, de rechazo y hasta de acoso por vestirte, teñirte, maquillarte, andar, hablar o expresarte como o con quien te da la gana; estarás harto de que caminar por la calle te produzca miedo –las agresiones LGBTIQfóbicas han vuelto a crecer en 2017 (y eso sólo las que sabemos)-, estarás aburrido de mirarte al espejo y frustrarte porque tu cuerpo no cumple con los cánones de belleza…

¿Has oído hablar del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos? Algo que es fundamental para el desarrollo de cualquier persona sigue siendo una barrera para las personas trans a la hora de presentar su documentación en cualquier lugar al iniciar cualquier trámite o, para cualquier persona, a la hora de tratar nuestros problemas específicos de salud ante la falta de formación de sus profesionales, por poner dos ejemplos.

Y en cuanto a quienes migran, ¿cuántas aspiran a tener la oportunidad de disfrutar de las libertades sexuales por las que debemos seguir peleando? ¿Cuántas sufren esa discriminación multiplicada (por bollera, marica y por migrante, sin contar otras)?

Algo te dirá también que la educación siga sin profundizar en la diversidad afectivo-sexual, que nuestras mayores sufran la vuelta al armario si necesitan entrar en residencias, cómo nos afectan los recortes en servicios básicos o las consecuencias de no tener una identificación acorde con nuestro sexo sentido…

Entonces, lo más importante: ¿cómo participo en la Huelga Feminista?

Habla de la Huelga Feminista; apoya sus reivindicaciones; dala a conocer a tus amigas, familiares y mujeres de tu entorno, a todas las LTBs posibles; presta tus manos para desempeñar tareas de cuidados, trabajo y estudio… Y no te olvides de mantenerlas en el tiempo, el trabajo siempre debe ser repartido y nunca debes “prestarte a ayudar”.

Convence a otros hombres bis, trans, gais (incluso cis y heteros) de apoyarla. Recordemos el doble techo de cristal que sufren las mujeres LTBs en sus ámbitos laborales. A veces la homonormatividad nos otorga ciertos privilegios en la sociedad, la trampa del patriarcado que no debemos aceptar. Esta huelga no es mixta, pero la manifestación sí. También es importante nuestra posición en la manifestación si quieres ir: no seas protagonista. Nosotrxs ya tenemos nuestro día.

Recuerda que la Huelga Feminista no es sólo un día, sino un proceso y en los procesos se aprende. Sobre todo, ¡pregunta, que es como se aprende! O léete un buen libro sobre feminismo, no es trabajo de las feministas hacer pedagogía constante, pon de tu parte. 

Y ahora, manos a la obra, porque con la Huelga Feminista del 8 de marzo, “si paran todas, se para el mundo”.

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Bisexual a jornada completa, juntaletras a tiempo parcial. ¡Quien pueda entender, que entienda!