Ana Torroja se ha mostrado contraria a la proposición de la concursante de Operación triunfo 2018 María Villar de cambiar la palabra “mariconez” en la canción “Quédate en Madrid”, que será interpretada en la próxima gala del reality show.

Desde el primer momento a María Villar le rechinaba la palabra “mariconez” porque, tal y como está expresada, forma parte de ese lenguaje homófobo que está interiorizado y que muchas veces no nos damos cuenta. Hasta ahora:

La cuestión es que nadie estaba criticando a Mecano, ni a su autor, José María Cano que la escribió para Mecano en 1988. Pero la polémica ha estallado tras la negativa de Ana Torroja (jurado de OT 2018) y del propio autor a que se modifique la letra de “Quédate en Madrid”.

El foco ha ido hacia ella. Y entonces ha sido cuando le ha dado por enfangarse hasta los topes con cero intención de escuchar:

Querida Ana, tampoco está de más considerar que esa expresión de tu compañero de banda no fue correcta entonces, ni lo fue ahora. Por suerte, el trabajo de décadas del activismo LGTBIQ+ empieza a dar sus frutos y se ve reflejado en las nuevas generaciones. Éstas son sensibles a expresiones homófobas que en su momento estaban interiorizadas y no éramos conscientes de su utilización (micro homofobia). Y no pasa nada por asumirlo, estos fallos son consecuencia de nacer en una estructura patriarcal.

Justamente, cuando habla de “expresión coloquial” es donde se arraiga la micro homofobia, y el lenguaje es la vía de escape de esa herencia simbólica que nos hace daño. En la canción, “mariconez” tiene una carga negativa, además, esa frase es entendida desde el rechazo del afecto y lo relaciona con lo femenino. La esencia más pura del patriarcado.

Estamos en 2018, y no en 1988.

Se han dado casos de cambios de letra, como la sonada frase “matarile al maricón” (esta sí mucho más fuerte) de la canción ‘Puto’ de Molotov, escrita en 1998. La banda decidió cambiar la letra para sus sus conciertos en su gira de EEUU en 2013. No sabemos si continúa ese cambio.

O cuando en las Fallas de Valencia uno de sus cánticos más populares que era “Maricón el que no bote” fue modificado tras un genial trabajo de los colectivos LGTBIQ+. El término “maricón” se cambió por “borinot” (tontorrón en castellano).

Tanto Ana Torroja como su compañero de jurado en OT Joe Pérez Orive han defendido la expresión y utilizando el argumento de que Mecano creó el himno lésbico “Mujer contra Mujer”. La cuestión es que eso pasó hace 30 años. Mecano, como artistas y aliados heterosexuales, han acompañado a una generación y es innegable, pero por suerte, ahora tenemos espacio mediático en los que poder plantear este tipo de cuestiones. Los carnets de aliados no se reparten por hacer una canción lgtbifriendly, no son un servicio a la comunidad.

Todxs podemos aprender de esto, nadie está exento de tener actitudes machistas. Si hiciéramos una revisión de la cultura nos echaríamos las manos a la cabeza. Cambiar el lenguaje es tan sólo un paso más por la igualdad y la inclusión. La cuestión es que nadie estaba criticando a Mecano, y ellos mismos no han querido escuchar a las nuevas generaciones y se han enrocado en una postura en la que nadie les había posicionado. Han tratado a María y a Miki de niñatos, básicamente. ¿Dónde está el Mecano de Stereosexual? Podrían haber salido tan bien de este debate que realmente entristece.

De nuevo, la directora de la academia de OT Noemí Galera ha sido una de las personas que ha entendido a nuestra generación y se ha cuestionado lo que transmiten las palabras en el momento actual:

También es un claro síntoma de la brecha intergeneracional, ahora prestamos más atención al lenguaje y su importancia. Pero además, todo se debe entender en su contexto, y María y Miki sí que entendieron el contexto en el que fue escrita, Mecano no ha querido entender el contexto actual. Y aquí nadie nace aprendido, pero reclamamos que nos escuchen. Y aquí todxs podemos construir un debate sano, pero no han querido (excepto Galera). Y aquí nadie nace con un libro de Lucas Platero debajo del brazo, pero sabemos escuchar.