Cancelación de Sense8

Antes de que se cumpla un mes desde su estreno, Netflix ha comunicado que no renovará Sense8. Como es habitual en la plataforma de streaming, no han dado ningún tipo de razón al respecto, comportándose como si la temporada hubiese tenido un final cerrado y no hubiese acabado con un cliffhanger.

En declaraciones de la vicepresidenta de contenido original de Netflix, Cindy Holland: “Es todo lo que nosotros y los fans podían soñar que sería: arriesgada, emotiva, maravillosa, valiente y directamente inolvidable”. Palabras bonitas que quedan vacías al comprobar que la serie no tendrá un final cerrado y quedará inconclusa como pasó con Firefly en 2002.

Como en el caso anterior, Sense8 va en camino de convertirse en una de las series de culto de ciencia ficción del siglo XXI. Queda ver si también consigue ese final que logró Firefly en la gran pantalla con Serenity en 2005.

La transexualidad de Lana y Lily Wachoski, las creadoras de la serie, ha estado presente en la perspectiva de la serie siendo uno de los productos más interesantes a nivel de conceptos LGTBI+ en la televisión actual y, sin duda, de la ciencia ficción.

El compromiso de Sense8 con los derechos humanos y el respeto al medio ambiente y la denuncia de la LGTBfobia, la corrupción y la desigualdad ha convertido a la serie en algo más que una magistral historia de personas “con poderes”.

Las razones de la cancelación

Ante la falta de información de Netflix, que solo ha tenido palabras agradables hacia la ficción, no hay ningún dato objetivo con el que poder argumentar la decisión de sus directivos.

Sin embargo, hay una razón que parece estar detrás según todos los analistas. Aunque no hay datos oficiales, se cree que cada episodio de Sense8 puede costar alrededor de 9 millones de dólares. La serie, rodada en 15 países, estaba siendo demasiado cara para la plataforma.

La decisión sorprende porque a solo un mes de su estreno, no ha dado tiempo a que la misma tuviera recorrido para comprobar si podía ser o no rentable y la acogida del fandom parecía haber estado a la altura de las espectativas.

También porque es la primera serie sin un final cerrado que Netflix cancela. Esto supone un paso atrás en la estrategia de diferenciación que había seguido la plataforma. El discurso de “nosotros no cancelamos las series porque no dependemos de los índices de publicidad, sino de los suscriptores” ha dejado de funcionar. Ahora, que tu serie favorita esté en Netflix ha dejado de ser garantía de que podrá tener el final cerrado que cualquier producto de ficción merece.

Las reacciones del equipo

Primero fue la cuenta de Netflix la que dio la noticia con este tuit. Después, también los actores quisieron darle su adiós. Os dejamos con los comentarios de Jamie Clayton, Freema Agyeman y Miguel Ángel Silvestre, los representantes LGTB+ del clan de sensates:

Freema Agyeman, que interpreta a Amanita, defendía la serie con las siguientes palabras: “Todos tenemos el corazón roto. Esta serie era la DEFINICIÓN de global, igual, rompedora y diversa. La TV más representativa e inclusiva”.

Su pareja en la serie, la transexual Jamie Clayton también trató de destacar el mensaje inclusivo y tolerante de la serie. En su tuit de despedida Jamie afirmaba: “Sense8 vivirá a través de vosotros, salid ahí afuera y amad, viajad, compartid, ayudad y luchar por todos y por este mundo tan hermoso”.

Por su parte, Miguel Ángel Silvestre fue el único de los actores que prefirió dejar su adiós en Instagram con una de las capturas más bonitas de la serie y en inglés y castellano.