Los personajes LGTBIQ+ en los videojuegos han existido desde sus inicios, aunque de forma velada. A partir de los 90, esta industria ha mostrado una gran pluralidad de las diversidades afectivo-sexuales, ayudando así a visibilizarnos dentro de un público masivo.

Hace 12 días que Ready Player One, la última apuesta de Steven Spielberg, llegaba a los cines de España. Basada en una magnífica novela de Ernest Cline (que poco tiene que ver con la película, dicho sea, así que léetela, amiga), la cinta es un desfile de referencias relacionadas con el mundo de los videojuegos a lo largo y ancho de Oasis, el maravilloso mundo virtual donde se desarrolla.

En este film, hay muchos guiños a personajes LGTBIQ+ en los videojuegos, por lo que me he preguntado: ¿cuántas referencias queer tenemos en nuestras consolas o PCs? La respuesta rápida es “pocas”, pero si tenemos en cuenta el número de nuevas apariciones queer en esta década… La esperanza es brillante, amigas.

  • Tracer, de Overwatch

Desde luego, el primer puesto de esta lista debía ser de nuestra querídisima Lena Oxton, nombre en clave Tracer, del fantástico FPS (first person shooter) de Blizzard Entertainment, Overwatch. Esta explosión británica chupa muchísima cámara en Ready Player One, y es el personaje queer que más se ve en la película, si no el único, que en el cine no podía darle a pause para fijarme bien. Blizzard nos mostró que Tracer es lesbiana a través de uno de los muchos cómics con los que expanden el universo de Overwatch. El fandom aplaudió la decisión de la compañía de incluir personajes diversos en su creación, pero no sólo con Tracer. También podemos encontrar mucha diversidad racial e incluso la visibilización de trastornos como el autismo, como es el caso de Symmetra.

  • Krem, de Dragon Age: Inquisition.

Cierto es que BioWare nos tiene muy acostumbrados a la diversidad sexual en su saga Dragon Age, pero he querido resaltar a Cremisius Aclassi, Krem para las amigas, porque es el primer caso de hombre trans en la franquicia. Krem nació con vulva. Su madre intentó casarle con un comerciante de esclavos, pero se negó. Intentó unirse al ejército, pero las restricciones que se le imponían a las mujeres lo hacían imposible. Así pues, Krem sobornó al sanador que realizaba las pruebas físicas para que hiciera la vista gorda. Pero cuando, al cabo de un tiempo, cambiaron de sanador y su identidad no sentida supuso un problema, huyó del ejército, convirtiéndose en un desertor. Hoy forma parte de los Batalladores de Toro, un grupo de mercenarios que le aceptan como lo que es: un hombre.

  • Bridget, de la saga Guilty Gear.

Bridget es probablemente uno de los primeros personajes travestis de los videojuegos. Gracias, Arc System Works. La historia de este personaje de la saga de lucha Guilty Gear es estrambótica. Bridget nació en un pequeño pueblo de Inglaterra donde dar a luz gemelos del mismo sexo da muchísima mala suerte, y se obliga a la familia a sacrificar a uno de los bebés, sin excepción. Imaginaos el cuadro. Así que la familia de Bridget decidió criarlo como a una chica (malditos roles de género) para que él y su hermano pudiesen sobrevivir. Bridget creció agradecido a sus padres por sus esfuerzos por mantenerle vivo.

Probablemente hubiésemos preferido que un personaje travesti (o drag) de un videojuego que tomara la decisión consciente de romper con las normas de género, y no fuese una cuestión eventual, como es el caso de Bridget, que se sigue sintiendo hombre pero sigue utilizando ropa “de chica” de forma natural.

  • Poison, de la saga Final Fight Street Fighter.

Poison es un personaje controvertido, si bien lo más canónico acerca de su persona revelado por Capcom es que, en América y Europa, se trata de una mujer trans, y en Japón, de un travesti/drag. Sea como fuere, es un personaje que pertenece al colectivo. Sobre todo porque Final Fight, el videojuego en el que hizo debut, data del año 1990. Sí, exacto. Un personaje trans/drag en el 90, en la pantalla de nuestra televisión a través de la SNES. De su biografía, poco que contar, más que se trata de una ex-pandillera convertida en mánager de lucha libre profesional. Lo cierto es que Poison sí que encarna el estereotipo sobre las mujeres trans (pantalón excesivamente corto, tacones, camiseta mini), pero también hay que tener en cuenta que en su época, Poison fue un hito. Y qué queréis que os diga, yo adoro a una sissy woman.

  • Bill, de The Last of Us.

El aclamado The Last of Us, de Naughty Dog, es un videojuego de acción, aventuras y supervivencia en unos Estados Unidos post-apocalípticos invadidos por los “infectados”, humanos caníbales afectados por un hongo mutante. Aquí encontramos a este personaje gay (confirmado por la propia compañía). Bill es un superviviente paranóico y desquiciado con el que se cruzan los protagonistas, Joel y Ellie. Lo mejor de Bill es la forma en la que conocemos de su condición sexual, y es a través de unos libros que roba Ellie al marcharse de su casa. Entre ellos hay un cómic y una revista porno gay.

Bill ha sido un personaje muy aclamado entre el colectivo porque el hecho de ser gay no es el centro de su concepto. El concepto de Bill es el de un hombre machacado por el tiempo que le ha tocado vivir, y por qué no, quizás un poco psicótico. Su condición sexual es completamente secundaria. Y es que amigas, yo no sé vosotras, pero yo, además de maricón, soy muchas más cosas.

  • Gay Tony, de Grand Theft Auto 4: San Andreas.

Sí, vale. Gay Tony es un tópico. Este personaje creado por Rockstar Games para Grand Theft Auto 4: San Andreas es el clásico concepto del gay exitoso, empresario, que controla todos los clubs nocturnos de San Andreas. Bueno, la única diferencia es que Gay Tony además, es un mafioso. ¿Por qué en esta lista, entonces? Porque Gay Tony es la primera inclusión de un personaje queer en una saga tan tradicionalmente machirula como GTA. Aunque sea un desfile de tópicos, es un personaje que caló en los corazones de los jugadores, y ayudó a normalizar, de alguna forma, el concepto de homosexualidad frente a la parte más rancia de la comunidad gamer. Tanto es así, que se creó un capítulo descargable especial llamado La Balada de Gay Tony, centrado en el personaje. Por tanto, considero a Gay Tony una especie de conquista queer en un entorno de una hipermasculinidad tóxica.

  • Ellie, de The Last of Us.

Repite en la lista The Last of Us, y no por casualidad. Ellie es la protagonista de la saga, de hecho, junto a Joel, y pese a su corta edad, tiene muy clara su sexualidad, como una guerrera adolescente lesbiana. En The Last of Us: Left Behind, un episodio descargable del juego principal, vivimos la historia de Ellie y Riley, una amiga afroamericana que Ellie conoce desde que coincidieron juntas en un internado militar. En una de las escenas más emotivas del episodio, Ellie besa a Riley. Y no diré cómo acaba esto, para no lanzar spoilers, pero digamos que siendo The Last of Us… Nunca hay final feliz. Estamos ante una de las primeras protagonistas lesbianas del mundo de los videojuegos, y además, adolescente. Una visibilización fantástica para las nuevas generaciones. El trabajo de Naughty Dog y su compromiso social es maravilloso.

  • Vamp, de la saga Metal Gear Solid.

Con ese pecho velludo tan sexy, el supuesto-vampiro rumano Vamp llegó ante nuestros ojos (bastante más pixelado, eso sí) en Metal Gear Solid 2 y repitió en la franquicia en la cuarta entrega. Como curiosidad, el personaje está basado en el bailarín Joaquín Cortés. Es el propio Solid Snake, el protagonista de la saga, el que comenta a Raiden, otro personaje, enemigo de Vamp, que su nombre no proviene de “vampiro”, aunque sí tiene tendencias vampíricas, sino de vamp, una palabra inglesa que normalmente se aplica a mujeres que seducen y se ofrecen sexualmente a hombres. Sí, con bien de machismo.

El caso es que Vamp toma su nombre por esa palabra, puesto que está liado con Scott Dolph, un comandante del ejército. Pero es que también se sabe que tuvo relaciones con Fortune, la hija de Dolph, y con la doctora Naomi Hunter, por lo que podemos decir sin miedo a equivocarnos que Vamp es un erótico vampiro rumano bisexual. Y yo que me alegro.

  • Flea, de Chrono Trigger.

Para empezar, me resulta complicadísimo encontrar una imagen decente de Flea, ya que estamos hablando de que es une personaje de Chrono Triggerun videojuego de SquareEnix (Squaresoft por ese entonces) del año 1995. Con diseños de Akira Toriyama, el creador de Dragon Ball, por cierto. Al buen pixelaco, claro. Es le novene jefe al que nos enfrentamos en ese maravilloso J-RPG, y justo antes de su combate mantenemos un diálogo con elle que, si bien no te has dado cuenta aún dado mi uso de los pronombres, nos confirma que sí, es une chique. El pobre Frog comete el error de suponer su género y Flea le corrige diciéndole que no, que es un chico. Lucca se sorprende por su revelación, y entonces es cuando Flea pronuncia la frase más empoderadora acerca del género que recuerdo en la historia de los videojuegos:

“Masculino… Femenino… ¿Cuál es la diferencia? ¡El poder es belleza y yo tengo el poder!”

No tengo nada más que añadir.

  • Mad Moxxi, de la saga Borderlands.

De todos los quest givers de toda mi historia como gaymer, creo que Mad Moxxi es sin duda de mis favoritas. Es una tía bisexual que hace alarde de sus experiencias sexuales y tiene un exquisito sentido de la violencia. Claro que en un mundo como el de la saga Borderlands, el FPS rolero de Gearbox Software, un exquisito sentido de la violencia es lo más normal. Moxxi no pide permiso ni perdón por vivir su sexualidad como le da la gana, y no es sólo una cara bonita y unas buenas tetas (perdón por el machiruleo), es una tía libre, así, en negrita. ¿Y sabéis qué es lo mejor acerca de Moxxi? Que es madre. Y una muy buena, además. Sí. Se puede ser madre, una zorra sádica, y disfrutar del sexo sin tapujos. Desde luego, necesitamos más referentes así. Bueno, quitando el instinto asesino, claro.

  • La mitad del cast, de Mass Effect: Andromeda.

Y para terminar el artículo… Lo de Mass Effect ya es un sindiós, pero en plan bien. Como el coño de la Bernarda de la diversidad y la sexualidad. Además del protagonista, que puede ser lo que nos de la gana que sea, véase hetero, gay/les (según el género que hayas elegido) o bi, también hay una gran cantidad de personajes de un enorme espectro de sexualidad. Por ejemplo, dos personajes pansexuales, un ingeniero gay, o la doctora Liara T’soni, una asari, una raza de mujeres que se aparean con machos de otras razas con fines únicamente reproductivos, que es, por tanto, lesbiana. Si ya vimos que el trabajo de BioWare con la diversidad es impecable en Dragon Age, en Mass Effect alcanzan todo su potencial, y es un regalo maravilloso.

Como vemos, amigas, siempre ha habido algún referente queer en el mundo gamer, pero aún nos queda bastante camino por recorrer. En una opinión personal, creo que el camino trazado por Naughty Dog con The Last of Us es el correcto. Queremos personajes queer cuya sexualidad no condicione su personalidad, sino sea un aspecto más de ella. Queremos diversidad, pero bien entendida. Queremos naturalidad y realidad.

Yo, al menos, como gaymer, es lo que deseo de corazón.