el protagonista de la película francesa sauvage

Protagonizada por un fantástico Félix Maritaud (120 pulsaciones por minuto), Sauvage nos cuenta la historia de Leo. Un joven chapero homosexual de 22 años sin casa ni familia que se prostituye en un parque de Estrasburgo.

Leo está enamorado de Ahd (Eric Bernard) amigo, protector y compañero de prostitución. Sin embargo, Ahd es heterosexual y solo está en la prostitución por dinero. Busca la oportunidad de encontrar un sugar daddy, irse lejos de allí y dejar de vender su cuerpo.

Leo, por su parte, está buscando una conexión y una intimidad muy complicada de mantener en su contexto. No se la da Ahd ni la consigue de sus clientes, más interesados en su sexo que en su cariño. Aun así, Leo juega sus cartas. Besa a sus clientes, abraza y busca una proximidad que no tiene.

Mientras, una enfermedad pulmonar comienza a ser cada vez más determinante.

guía LGTB+ de las películas del Festival de Sevilla 2018

La búsqueda del amor

Sauvage no es más que la búsqueda del amor de alguien que, pese a las circunstancias, se niega a renunciar a él. Leo quiere un amor de igual a igual. Necesita afecto sincero.

Por eso, no le sirve la figura del sugar daddy como a sus compañeros. Leo no quiere que haya dinero de por medio. Quiere que quieran estar con él, que le den todo eso que lleva el amor y que no tiene que ver con el sexo.

Por eso también se enamora de su compañero, con el que nunca ha tenido sexo, pero con el que duerme, trabaja y le proteje de los clientes que quieren hacerle daño.

trío sauvage

Una historia desgarradora

Leo va detrás de un ideal imposible. En la película vivimos esta búsqueda infructuosa entre encuentros con clientes, robos, drogadicción, enfermedades y todo tipo de vicisitudes que conlleva la vida en la calle.

Sin embargo, también nos fascinamos con la forma tan salvaje de vivir de su protagonista. Como va a por todas, sin importarle lo que pierda en el camino. Como renuncia a toda posibilidad de un futuro decente por el espejismo de un amor que sabe no correspondido.

La excelente interpretación de los actores, un montaje correcto y una fotografía inspirada, permiten que Sauvage sea una película de las que dejan huella dentro de nosotros. Sin duda, una forma perfecta de acercarnos a una realidad que también está ahí que muchos tratamos de ignorar.