RIP DEP transexual adolescencia Una menor trans se quita la vida en Móstoles

Thalía, una menor trans de 17 años, ha decidido quitarse la vida. La joven, residente en la ciudad madrileña de Móstoles, tomó esta decisión el pasado jueves 3 de mayo. Colectivos denuncian como motivo causante la “presión social, maltrato institucional y acoso”.

La cuenta de Móstoles Feminista en Facebook daba la noticia a primera hora del viernes. Según cuentan en la entrada, Thalía acababa de comenzar su tratamiento hormonal. Sin embargo, “algo, ese algo que a menudo se llama presión social, maltrato institucional o acoso, llevó a Thalia a quitarse la vida”, denuncian.

Segundo “asesinato social” de menor trans en 2018

Desafortunadamente, el de Thalía no es el primer caso de menor trans que pone fin a su vida debido a un entorno tránsfobo. Ekai fue la primera víctima de 2018 de lo que el colectivo trans llama “un asesinato social“. Este término fue pronunciado por primera vez por la madre de Alan, víctima de la transfobia de su entorno escolar, que nos dejó en Navidad de 2015. Tanto el padre de Alan como el de Ekai se han pronunciado en el muro de Móstoles Feminista. Con sus mensajes, intentan ofrecer su apoyo a la familia de Thalía.

La publicación se ha llenado de condolencias a la víctima y a su familia. Sin embargo, otras publicaciones, tanto en Facebook como en Twitter, muestran su indignación contra el gobierno autonómico de Madrid. De acuerdo con su denuncia, desde que se aprobó la ley trans, no se desarrollan los protocolos. La ley trans madrileña está en vigor desde la primavera de 2016, cuando fue aprobada por los votos de toda la oposición pero no del PP. El partido de Cristina Cifuentes y el actual presidente regional, Ángel Garrido, se abstuvo sin excepción.

Ninguno de los dos, hasta el momento de publicación de este artículo, ha hecho declaraciones al respecto. Sí han mostrado su malestar diversos representantes sociales. Una de ellas ha sido Aitzole Araneta. Aparente e inicialmente desanimada, la sexóloga y activista trans se ha respondido con un tuit cargado de esperanza. Cuenta que “quizá al contrario, esto es el acicate para, precisamente, seguir en la lucha por el cambio en nuestras formas de relacionarnos, de ser y de existir“.